No estás aquí por casualidad.
Hay momentos en la vida
en los que algo empieza a incomodar.
Lo que antes funcionaba, ya no sostiene.
Lo que parecía claro, se vuelve borroso.
No siempre es una crisis.
A veces es una llamada silenciosa.
Una sensación de que tu vida necesita verdad.
Profundidad.
Dirección.
Si algo de esto resuena en ti,
es suficiente.